Es la democracia, Emilio, la democracia
“Yo soy Emilio Aragón y usted no lo es” era la frase con que arrancaba un mítico programa televisivo de los años 80: “ni en vivo ni en directo”.
Emulando al célebre humorista, pero sin nada de gracia ni cosa parecida, el Señor Alcalde de Santiago del Teide, D. Emilio Navarro, el pasado miércoles, en una Mesa General de Negociación, vino a dejar claro, ante los trabajadores/ as y sus asesores sindicales que “yo soy Emilio Navarro y usted no lo es”
Así, en un inadmisible ejercicio de supremacía y autoritarismo rancio, desde el primer minuto, decidió convertir el órgano en “una Mesa General de Imposición”, determinando quién podía hablar y quien no, cambiando la nomenclatura del orden del día y convirtiendo asuntos trascendentales en meras daciones de cuenta, alzando la voz si se le llevaba la contraria e incluso, insultando a algunos/ as trabajadores/ a quienes tildó, en tono amenazador y desafiante, de mentirosos/ as.
Cuando superada la incredulidad inicial, le recordamos que “esto es democracia, Emilio, democracia”, él no quiso enterarse (que no era cuestión de romper sus planes) y todo, parece evidente y claro, porque, ya se sabe, la pereza que debe dar, ponerse a buscar argumentos, a quien está acostumbrado al “ordeno y mando”.
Ante tanta demostración de añejas prácticas y testosterona de macho alfa, la representación sindical al completo, se levantó de la mesa autoritaria, convencid@s, eso sí, de que el Señor Alcalde, en un conato de realismo, acabaría por entender que estábamos en el Siglo XXI y que por mucha mayoría absoluta plenaria, los agentes sociales jugamos un papel clave y debemos ser (mal que le pese) escuchados y valorados.
Admitimos que a ingenu@s no nos gana nadie. Lejos de lo que pensábamos, D. “Emilio José”, montó “su culebrón” particular y asesorado por el lumbreras de turno ( gracias de corazón), emite un comunicado posterior ( posterior también al nuestro, que quede claro) en el que dice que los representantes sindicales de l@s trabajadores/ as en el Ayuntamiento que preside no quieren rebajarse su jornada laboral, que “no les mola “ lo de las 35 horas y que él, tan defensor ( el caudillaje siempre sale a flote) de la clase trabajadora, no entiende nada. De chiste, ¿no? Pues siiii, sino fuera por la gravedad e irresponsabilidad de tamaña farsa. Porque siempre habrá (debe pensar el todopoderoso Alcalde y su asesor de la casa) quien se lo crea y se eche a “peliar” con los representantes sindicales.
Bromas e ironías aparte, lo que queda demostrado con lo sucedido el miércoles pasado y su posterior abordaje institucional, es que al Señor Alcalde de Santiago del Teide, la interlocución social le queda muy grande, aunque (ya digo que a ingenu@s no nos gana nadie) creemos que aún está a tiempo de reciclarse y que su reinserción democrática no solo es posible, sino muy necesaria.
Mientras tanto, permítame que le diga, desde el máximo respeto posible y desde la convicción más firme, que me ha quedado muy claro y he entendido perfectamente el mensaje : “ Yo soy Emilio Navarro y usted no lo es”, ( por suerte o fortuna democrática, añado)
Y, por cierto, que se me olvidaba, que los de letras con los números solo coqueteamos: Decimos Siii, desde Intersindical Canaria, a las 35 horas semanales y no a los 50 años, a los que, con sus métodos y prácticas, nos ha, por desgracia, trasladado.
Fran Baute.
Asesor jurídico - laboral de Intersindical Canaria.
