28 de abril de 2026: la salud laboral como derecho irrenunciable

Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, que se conmemora este 28 de abril de 2026, desde Intersindical Canaria alzamos la voz para denunciar, una vez más, que la salud de la clase trabajadora sigue estando en riesgo en demasiados centros de trabajo y actividades laborales de nuestras islas.
Lejos de ser una cuestión secundaria, la salud laboral constituye un pilar esencial de cualquier sociedad que aspire a la justicia social. Sin embargo, la realidad en Canarias continúa marcada por la precariedad estructural, la temporalidad y unas condiciones laborales que, en muchos casos, vulneran los derechos más básicos de las personas trabajadoras.
Sectores estratégicos como la hostelería, el turismo, transportes, la sanidad o la construcción siguen registrando altos niveles de siniestralidad. A ello se suma el aumento de los riesgos psicosociales: estrés crónico, ansiedad, sobrecarga de trabajo o acoso laboral. Estas situaciones no son inevitables, sino consecuencia directa de un modelo económico que prioriza el beneficio sobre la vida. En este sentido, el ISTAC (Instituto Canario de Estadística) del Gobierno de Canarias el año 2025 cerró con un notable incremento de los accidentes laborales graves o muy graves y de los mortales. Accidentes Mortales: 30 fallecidos, un 43% más en comparación con el cierre del año anterior y Accidentes Graves: Aumentaron, situándose en 158 casos.
Desde Intersindical Canaria denunciamos la insuficiencia de medios destinados a la prevención de riesgos laborales, así como la falta de control efectivo sobre el cumplimiento de la normativa vigente. La externalización de servicios, la subcontratación y la presión productiva agravan un problema que exige respuestas urgentes y contundentes.
En este contexto, reivindicamos:
- Más recursos para la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
- El cumplimiento estricto de la legislación en materia de prevención.
- La participación real de las personas trabajadoras en la evaluación de riesgos.
- Planes específicos para abordar los riesgos psicosociales.
- La incorporación de la perspectiva de género en la salud laboral.
- La estabilidad en el empleo como garantía básica de bienestar.
Este 28 de abril es también un día de memoria. Recordamos a quienes han perdido la vida o la salud en su puesto de trabajo, víctimas de un sistema que demasiadas veces mira hacia otro lado. Pero es, sobre todo, un día de lucha colectiva, de organización y de reivindicación.
La salud no puede depender del tipo de contrato ni del sector en el que se trabaje. La salud es un derecho. Y defenderla es una responsabilidad compartida.
Desde Intersindical Canaria reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de unas condiciones laborales dignas, seguras y saludables para toda la clase trabajadora canaria.
¡Porque trabajar no debe costar la vida!
Secretariado Confederal Insular de Salud Laboral de IC.
