Batalla Floral en Tenerife
Una Rosa le declara la guerra a ochenta y cinco palmeras.
Según la noticia que trascendía en el día de ayer, una auténtica “batalla floral” ha dado comienzo en la Isla de Tenerife. Así, una Rosa (Dávila, para más señas) le declara la guerra a ochenta y cinco (85) palmeras, residentes, desde hace casi cincuenta años, en la zona del Rincón, en la Orotava.
Rosa, conocida experta en gestión de crisis migratoria como la del Hantavirus, y a la sazón, Presidenta del Cabildo Tinerfeño, ha concluido que estas “especies foráneas” (léase no tinerfeñas) no han acreditado el suficiente arraigo y que, por tanto, deben ser sustituidas por un “piche chicharrero “real hasta decir basta.
Conocida la noticia, y ante el “plantón mayoritario “de los villeros/ as, ha trascendido también que Rosa “deshoja la margarita” sobre la mejor fecha para el ataque, cobrando ventaja clara el próximo dos de febrero, en lo que la Presidenta vislumbra como una “húmeda bacanal de tinerfenismo patrio”.
Mientras, las palmeras, que se rebelan frente a las insulares espinas de esta Rosa, quieren dejar claro, tajantes, que la suciedad actual de las calles villeras, no permite más concesiones ni pasa por adquirir ochenta y cinco nuevos ejemplares para convertirlas en escobas artesanales.
En la misma línea, las amenazadas especies sí defienden la aplicación del / la PODA, y lamentan que se las pretenda condenar a una “vida perra”, mientras miran para otro lado con “el rabo gato”.
En definitiva, la Flora, anda revuelta en la isla, y no se descarta, lo más mínimo, por muy contenTITA que esté ahora Rosa, que se viva “un Thyssen” en la isla, que acabe por marchitar su caduca idea.
P.D. Los ecologistas se muestran optimistas y trasladan como aval su famosa promesa de noventa días para arreglar lo de la TFE5. En cualquier caso, son conscientes de que el asunto traerá “cola”
