Isla
Juan Bravo
Hoy para no saber
lo que
al oído me susurras,
o tal
vez
olvidarme para siempre
de ti, mejor,
huyamos sin descubrirnos el uno
al
otro.
Y así,
como este poema des pa rra ma do
a lo largo
de
su propia vértebra,
confirmo
lo
eternamente
separados y solos
que
estamos
los
unos
de
los otros.
